Resolvemos tus dudas
Lo que más nos preguntan antes de comprar. Si te queda alguna duda, escríbenos y te respondemos.
Porque el problema casi nunca está en la marca de la comida, sino en el equilibrio de su intestino — y eso no se arregla cambiando de bolsa. Nuestro probiótico con Turkey Tail trabaja justo ahí, sin que tengas que quitarle el concentrado que ya le das. Es un lugar distinto al que llevas meses buscando.
La mayoría de dueños nota el primer cambio en las heces entre la primera y la tercera semana de uso continuo. No es magia de un día para otro: el intestino necesita tiempo para acomodarse. Por eso recomendamos darle mínimo 3 o 4 semanas seguidas antes de sacar conclusiones.
Es un suplemento alimenticio, no un medicamento, y está formulado para acompañar su digestión de forma suave. En los primeros días algunos perros presentan un pequeño ajuste mientras su flora se equilibra. Si tienes dudas o tu peludo está en tratamiento médico, coméntalo con tu veterinario y escríbenos: te acompañamos en el proceso.
Sí, para ambos. La dosis se ajusta según el peso —viene la tabla en el envase— y funciona igual en cachorros, adultos y perros mayores. De hecho son las dos etapas donde más se agradece: los cachorros por los cambios constantes de comida, y los mayores porque su digestión ya no es la de antes.
Se mezcla en segundos con su comida habitual, húmeda o seca, y está pensado para que no le cambie el sabor a su plato. La gran mayoría de los perros ni se da cuenta. Si el tuyo es de los difíciles, escríbenos y te damos un par de trucos que ya nos han funcionado con otros clientes.
No. Esa es justamente la idea: sigues dándole la misma comida de siempre y solo agregas un scoop encima. Es compatible con concentrado seco, comida húmeda, casera o dieta BARF. Cero cambios en su rutina, cero peleas a la hora de comer.
Un frasco rinde aproximadamente un mes en un perro de talla mediana, ajustando la dosis por peso. Puedes usarlo por temporadas —durante un cambio de comida o después de un episodio digestivo— o dejarlo como rutina permanente de mantenimiento, que es lo que hacen la mayoría de nuestros clientes cuando ven la diferencia.
Es un hongo funcional (Trametes versicolor), uno de los más estudiados del mundo y prácticamente inexistente en los probióticos comunes para perros. Los probióticos siembran las bacterias buenas; el Turkey Tail ayuda a alimentarlas y sostenerlas. Sembrar sin abonar no sirve de nada — por eso esta fórmula no es un probiótico más.
Pagas contraentrega: recibes el producto en la puerta de tu casa y solo ahí entregas el dinero — no arriesgas nada por adelantado. Enviamos a todo Colombia y detrás de cada pedido hay una persona real respondiéndote, antes y después de la compra. Si tu pedido llega mal o no llega, lo resolvemos contigo.
¿Te quedó otra duda sobre tu peludo? Escríbenos y te respondemos.